TIEMPOS DE ATRACON

Tiempos de atracón

PRÓLOGO

EL DILEMA DULCE Y AMARGO 

Esta es la historia de un hambre que no era de comida.

Es la crónica de dos guerras libradas en un mismo campo de batalla: el cuerpo de un hombre. Por un lado, la Diabetes, un enemigo silencioso y implacable que exige control, disciplina y negación. Por el otro, los Atracones, un monstruo ansioso y compulsivo que clama por rendición, consuelo inmediato y anestesia emocional en forma de carbohidratos.

 

¿Cómo se llega a ese callejón sin salida? ¿Cómo se explica la paradoja de buscar desesperadamente en la comida el alivio para un dolor que, precisamente esa misma comida, se encarga de empeorar?

 

Este libro no es un manual técnico más. Es el viaje de Silvio. Es el relato en primera persona de un naufragio y, sobre todo, de la reconstrucción. Es la memoria de unas manos que, mientras medían porciones y pinchaban yemas de dedos para controlar la glucosa, también se llevaban compulsivamente alimento a la boca en un acto de puro desahogo, de sabotaje y de una búsqueda torpe de cariño.

 

A través de estas páginas, no solo exploraremos los mecanismos fisiológicos de la resistencia a la insulina y la fisiología de los atracones. Descubriremos la psicología que los entrelaza: la ansiedad que se confunde con el hambre, el vacío que se pretende llenar con pan, la culpa que sigue al placer efímero y el miedo atroz a las complicaciones que, irónicamente, impulsan más el ciclo de la ansiedad.

 

Conocerás a un Silvio devastado por el diagnóstico, aterrado por el futuro, y a la vez prisionero de un patrón de conducta que parecía stronger ( más fuerte ) que su propia voluntad. Verás cómo trató de ocultar sus síntomas y sus episodios de atracón, incluso de los ojos más queridos, como los de Daniela, cargando en soledad un peso que amenazaba con fracturarlo.

 

Pero también serás testigo del momento en que la lucha dual se transforma. Cuando dejar de ver la diabetes como una condena y los atracones como un fracaso moral, para comenzar a entenderlos como síntomas de un mismo sistema—cuerpo y mente— fuera de balance. El viaje de Silvio es hacia la integración: aprender a nutrir el cuerpo sin envenenarlo, y a calmar el alma sin destruir el templo que la habita.

 

"Esta historia es desgarradora, sí. Pero también, en su origen, fue un canto a la esperanza. Porque Silvio, en su lucha más íntima, sí había encontrado la manera de romper el ciclo. Estaba aprendiendo, con un esfuerzo titánico, a hacer las paces con su plato y a escuchar el grito de sus emociones. Había emprendido el camino de regreso hacia esa paz y tranquilidad robadas, y cada día era una prueba tangible de que la sanación, aunque difícil, existía.

 

Sin embargo, el universo a veces guarda tragedias que superan cualquier entendimiento. La luz de su recuperación se apagó de la forma más inesperada y cruel. Silvio no perdió la vida a manos de la enfermedad que tanto combatió, sino en la trampa de una traición inconcebible. Cayó en manos de quien simuló ser un refugio, una mujer que, aprovechándose de su vulnerabilidad y su anhelo de ser cuidado, usó el alimento—símbolo de vida y cuidado—como el instrumento final de un acto de una maldad insondable. Le arrebataron la vida no con violencia, sino con engaño, para arrebatarle después sus bienes.

Por eso, este relato trasciende la historia de una enfermedad. Se convierte en un testimonio escalofriante sobre la dualidad del ser humano: la capacidad monumental de superarse a uno mismo y la abismal profundidad de la crueldad ajena. La muerte de Silvio no invalida su victoria interna; al contrario, la envuelve en una capa de tragedia que hace su historia aún más urgente de contar.

Su legado ya no es solo la prueba de que se puede encontrar la luz al final del túnel de la enfermedad, sino un estremecedor recordatorio de que debemos proteger nuestra luz de aquellas sombras que se disfrazan de ayuda. Su viaje, en su totalidad, es un llamado a la compasión, a la veracidad y a la enorme cautela que debe acompañar la extrema vulnerabilidad.

Que al conocer su historia completa, con su fuerza y su injusto final, encontremos no solo inspiración, sino también la claridad para reconocer las manos verdaderamente sanadoras y el valor para denunciar a aquellas que solo buscan apagar la luz."